A sample text widget

Etiam pulvinar consectetur dolor sed malesuada. Ut convallis euismod dolor nec pretium. Nunc ut tristique massa.

Nam sodales mi vitae dolor ullamcorper et vulputate enim accumsan. Morbi orci magna, tincidunt vitae molestie nec, molestie at mi. Nulla nulla lorem, suscipit in posuere in, interdum non magna.

Ruinas con luz

Mis compañeros del grupo de fotografía conocen mi propensión a hacer de las ruinas un blanco preferente de mi cámara. Como mi afición a la fotografía se ha desarrollado paralela a mi afecto a la naturaleza, sobreabundan en mis archivos aquellas imágenes que tienen que ver con las antiguas instalaciones rústicas, agrícolas o ganaderas, que salpican los montes de Zuera y los más variados rincones del Pirineo, mi segundo hábitat. Todas ellas acostumbran a ser testigos rotos y mudos de otros momentos históricos en los que sin duda disfrutaban de una función y daban vida e incluso esplendor a los paisajes circundantes.

 Las ruinas son fotogénicas, no sólo porque acostumbran a contrastar y destacar con el entorno, sino por esa connotación decadente y romántica que a menudo las envuelve. Sin embargo el magnetismo que sobre mí ejercen  trasciende de la mera contemplación bucólica y alegórica y despierta en mi interior múltiples reflexiones e interrogantes a los que posiblemente nunca seré capaz de contestar. O quién sabe, tal vez sí, aunque cuando lo consiga, su sentido haya cambiado y adquirido ya un nuevo valor.

Me gusta cambiar, modificar y  transformar el mundo que me rodea. Detesto el  inmovilismo que envejece, apoltrona y deteriora todo cuanto toca, ya se trate de edificios, relaciones, personas o instalaciones. Es tal el cúmulo de imperfecciones, deficiencias y limitaciones que día a día tienden a deteriorar nuestro sistema de convivencia, que permanecer inmóvil o acomodado me parece un síntoma de resignación intolerable.

Es esta especie de sentimiento dinámico el que me lleva a conectar con los individuos, las situaciones y los momentos que dieron lugar al esfuerzo, a menudo extraordinario, que exigiría poner en pie y llenar de vida y contenido los innumerables despojos urbanos y arquitectónicos que hoy apenas sirven para dar cobijo a las aves, despertar la melancolía o intentar hacer un buen encuadre fotográfico. Transcurrido el tiempo, la naturaleza paciente e imperturbable irá tragándose todo aquello que se torna quieto  e inerte, camuflando y sembrando de  jorobas el paisaje que otrora fuera enclave de actividad económica,  culto, residencia o, simplemente, refugio.

Me gusta pensar en esas cosas porque así también relativizo el valor de las fotografías que hago, de las cuales disfruto cuando las contemplo o manipulo –poco-, pero sobre todo cuando las veo, encuadro y disparo.

Últimamente estoy experimentando una suerte de re-bautismo fotográfico que me ha llevado al encuentro de un grupo de compañeros y compañeras, amantes como yo de observar y reflejar la realidad a través del objetivo que, dicho sea de paso, de “objetivo” tiene poco, puesto que no conozco mirada que lo sea. Desde aquí quiero agradecerles la paciencia que tienen con mis deshechos arquitectónicos y el estímulo que supone compartir y aprender con ellos “nuevos enfoques visuales”.

Leave a Reply

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>